Revista de Inclusión Educativa y Diversidad (RIED), 2026, 4(1), 1-10
https://doi.org/ 10.5281/zenodo.19005918
Revista de Inclusión Educativa y Diversidad (RIED), 2026, 4(1) https://ried.website/nuevo/index.php/ried/index
Artículo
Contacto previo y actitudes hacia la discapacidad en universitarios
Prior contact and attitudes toward disability among university students.
Raul Bracamontes Del Castillo 1*
1 Departamento de Contabilidad, Universidad de Sonora, México
*Autor de Correspondencia: raul.bracamontes@unison.mx
Resumen. Este estudio analiza cómo el contacto previo con personas con discapacidad influye
en las percepciones de competencia entre estudiantes universitarios. Desde la perspectiva de
aulas no neutras, donde convergen corporalidades, memorias y experiencias diversas, se plan-
tea que la convivencia significativa transforma la forma en que los estudiantes interpretan la
capacidad y la inclusión. Con un enfoque cuantitativo y diseño transversal, se compararon
cuatro niveles de frecuencia de contacto mediante ANOVA y pruebas post hoc. Los contrastes
de Tukey evidenciaron que el grupo de contacto "casi nulo" obtuvo las medias más bajas,
mientras que la interacción frecuente y muy frecuente se asociaron con percepciones más po-
sitivas y estables. Estos hallazgos indican un gradiente claro: a mayor convivencia, mayor
valoración de la competencia y menor dispersión. Se concluye que incluso niveles moderados
de interacción pueden reducir prejuicios y fortalecer actitudes inclusivas, constituyéndose en
una herramienta pedagógica relevante para promover una cultura universitaria más equitativa.
Palabras clave: Actitudes hacia la discapacidad; contacto previo; educación inclusiva; educa-
ción Superior; estudiantes universitarios.
Abstract. This study analyzes how prior contact with people with disabilities influences per-
ceptions of competence among university students. From the perspective of non-neutral class-
roomswhere diverse corporealities, memories, and experiences convergeit is argued that
meaningful coexistence transforms the way students interpret ability and inclusion. Using a
quantitative approach and cross-sectional design, four levels of contact frequency were com-
pared through ANOVA and post hoc tests. Tukey's contrasts revealed that the "almost none"
contact group obtained the lowest mean scores, while frequent and very frequent interaction
were associated with more positive and stable perceptions. These findings indicate a clear gra-
dient: the greater the coexistence, the higher the valuation of competence and the lower the
dispersion. It is concluded that even moderate levels of interaction can reduce prejudices and
strengthen inclusive attitudes, thus becoming a relevant pedagogical tool for promoting a more
equitable university culture.
Keywords. Attitudes toward disability; prior contact; inclusive education; higher education; university
students.
1. Introducción
Las aulas universitarias ya no pueden entenderse como espacios "neutros": conviven
distintos mundos de experiencia y de corporalidad, y con ello emergen preguntas que no
encuentran siempre una respuesta única sobre lo que consideramos "capacidad". Cuando un
estudiante ha compartido con una persona con discapacidad, algo cambia: no sólo cambia su
recuerdo, también transforma su mirada sobre lo posible. Esta convivencia previa constituye
una suerte de antecedente personal que influye en la percepción de competencia de quienes
observan.
Al revisar investigaciones recientes se advierte un patrón persistente: quienes declaran
haber tenido un contacto significativo con personas con discapacidad tienden a evidenciar
valoraciones más positivas sobre sus habilidades y su inserción social. Estudios
contemporáneos, por ejemplo, uno realizado con población universitaria en España, muestran
que estudiantes con lazos de amistad hacia personas con discapacidad presentan puntuaciones
superiores tanto en actitudes hacia la discapacidad como en expectativas respecto a su
CITACIÓN
Bracamontes, R. (2025). Contacto
previo y actitudes hacia personas
con discapacidad en universitarios.
Revista de Inclusión Educativa y
Diversidad (RIED), 4(1), 1-10.
https://doi.org/10.5281/zenodo.190
05918
INFORMACIÓN DEL AR-
TÍCULO
Recibido: 19 de Agosto, 2025
Aceptado: 04 de Marzo, 2026
Publicado: 13 de Marzo, 2026
DERECHOS DE AUTOR
Los autores conservan sus derechos
de autor. La Revista de Inclusión
Educativa y Diversidad (RIED) pu-
blica los trabajos bajo la licencia
Creative Commons Attribution (CC
BY-NC 4.0).
Revista de Inclusión Educativa y Diversidad (RIED) 2 de 10
Revista de Inclusión Educativa y Diversidad (RIED), 2026, 4(1) https://ried.website/nuevo/index.php/ried/index
inserción laboral (Núñez-Angulo, Cuesta-Gómez & Santamaría-Conde, 2023). En cambio, en
contextos en que el contacto es superficial por ejemplo, compañeros de clase o conocidos
incidentales los resultados suelen ser más dispersos, incluso contradictorios (Saadun et al.,
2019).
Pero este no es un camino sencillo. Un estudio realizado con futuros docentes encontró
que no basta con haber "conocido" a una persona con discapacidad: lo que marca la diferencia
es la intensidad y calidad del contacto. Los resultados indican que quienes mantuvieron
relaciones frecuentes, con confianza y reciprocidad, mostraron mayor autoeficacia para la
inclusión, menos prejuicios y más disposición a diseñar situaciones igualitarias (Kunz et al.,
2021). Eso sugiere que la mera cercanía física o circunstancial rara vez modifica actitudes
profundas.
Algunas investigaciones han analizado la vinculación entre el contacto con personas con
discapacidad y las actitudes hacia la inclusión educativa. En general, los hallazgos señalan que
las experiencias de contacto pueden contribuir a reducir prejuicios y mejorar las percepciones
sobre la inclusión; sin embargo, dichos efectos obedecen a factores como la calidad del
contacto, la formación docente y la experiencia profesional. Por ejemplo, una investigación
realizada con estudiantes de formación docente universitaria encontró que quienes habían
tenido contacto previo con personas con discapacidad demostraban actitudes más positivas
hacia la inclusión educativa y mayor autoeficacia para trabajar en contextos inclusivos (Kunz
et al., 2021).
De igual manera, estudios en el ámbito escolar han mostrado que la interacción directa
con compañeros con discapacidad puede favorecer actitudes más positivas hacia ellos,
especialmente cuando el contacto involucra colaboración o actividades compartidas
significativas (Schwab, 2017). Asimismo, diversos estudios sobre educación inclusiva han
señalado que las experiencias directas como prácticas profesionales o trabajo en aulas
inclusivas pueden influir significativamente en las creencias y la autoeficacia de los
docentes en formación para enseñar a estudiantes con discapacidad (Rakap et al., 2021).
Por otra parte, revisiones de literatura en educación inclusiva han señalado que la
experiencia profesional, la formación docente y el contacto frecuente con personas con
discapacidad se asocian con actitudes más positivas hacia la inclusión educativa (Vaz et al.,
2015; Solis-Garcia & Arroyo-Resino, 2022). Finalmente, estudios recientes también enfatizan
que las actitudes hacia la inclusión están determinadas por factores personales, formativos y
contextuales, lo que sugiere que el contacto por solo no siempre es suficiente para generar
diferencias significativas en las actitudes hacia las personas con discapacidad (Selisko et al.,
2024).
Es relevante, además, considerar que las actitudes hacia la discapacidad no se construyen
en el vacío. Son el producto de normas sociales, representaciones culturales, discursos
institucionales, y no menos importante historias personales. En América Latina y en
muchos contextos de Europa se ha documentado que las percepciones negativas hacia la
discapacidad emergen con más frecuencia en ausencia de contacto prolongado o en contextos
de aislamiento social (Bausela, 2020). En consecuencia, afirmar la competencia de una persona
con discapacidad no es sólo reconocer su capacidad funcional, sino revisar nuestras propias
expectativas, prejuicios y predisposiciones.
La universidad, como espacio de formación profesional y de orientación al mundo
laboral, tiene entre sus responsabilidades éticas la de fomentar una visión inclusiva de la
diversidad. Si los estudiantes que ingresan ya traen consigo experiencias previas de contacto,
esas experiencias pueden devenir en recursos pedagógicos valiosos si se reconocen, se
reflexiona sobre ellas, se acompañan. Una política educativa consciente podría aprovechar esos
antecedentes para diseñar entornos de aprendizaje colaborativos, solidarios, libres de
prejuicios. Entonces, pensar en "contacto previo y actitudes de competencia" no es un discurso
idealista: es una apuesta por una transformación cultural con base empírica. Las evidencias
recientes sugieren que este tipo de contacto puede derribar barreras invisibles y abrir paso a
una inclusión genuina. Pero requiere voluntad, reflexión crítica, y espacios donde la diversidad
no sea vista como excepción, sino como parte consustancial de lo colectivo.
Revista de Inclusión Educativa y Diversidad (RIED) 3 de 10
Revista de Inclusión Educativa y Diversidad (RIED), 2026, 4(1) https://ried.website/nuevo/index.php/ried/index
Por ello, el objetivo de la presente investigación es analizar la influencia del contacto
previo con personas con discapacidad en las percepciones de competencia entre estudiantes
universitarios, considerando distintos niveles de frecuencia de convivencia. Con base en la
literatura examinada y en el enfoque de contacto interpersonal, se plantea como hipótesis que
los estudiantes universitarios que reportan niveles más altos de contacto previo con personas
con discapacidad presentarán actitudes más positivas y estables respecto a su competencia, en
comparación con aquellos que reportan niveles bajos o casi nulos de interacción. Asimismo,
se espera que existan diferencias estadísticamente significativas entre los niveles de contacto
en la valoración de competencia percibida, evidenciando un gradiente en el que mayores
niveles de convivencia se asocien con percepciones más inclusivas.
2. Método
El trabajo adopun enfoque cuantitativo con diseño transversal, una elección que no
busca simplificar la complejidad del fenómeno, sino capturar la variabilidad existente entre los
distintos niveles de contacto casi nulo, poco frecuente, frecuente y muy frecuente que los
estudiantes mantienen con personas con discapacidad. Tal decisión se apoya en
investigaciones previas que han demostrado que las actitudes pueden compararse de manera
fiable sin necesidad de seguir a los participantes en el tiempo, siempre que las categorías de
exposición estén bien diferenciadas (Haegele & Zhu, 2021).
Participantes
La muestra estuvo conformada por 200 estudiantes de nivel superior, seleccionados
mediante un muestreo de conveniencia, procurando que cada nivel de frecuencia de contacto
con personas con discapacidad contara con representación suficiente para permitir
comparaciones estadísticas entre grupos. En relación con la experiencia de contacto, 69
estudiantes (34.5%) reportaron haber tenido contacto previo con discapacidad, mientras que
131 (65.5%) indicaron no contar con dicha experiencia.
En cuanto a la distribución por sexo dentro del grupo con experiencia de contacto,
participaron 41 mujeres (59.4%) y 28 hombres (40.6%). La edad de los participantes osciló
entre 18 y 26 años, con una edad media de 21.3 años (DE = 2.1). Todos los participantes eran
estudiantes de nivel superior inscritos en programas de licenciatura y la mayoría reportó haber
nacido en el estado de Sonora.
Respecto a la frecuencia de contacto previo con las personas con discapacidad, los
participantes se agrupan en cuatro categorías:
a) Contacto casi nulo: 3 estudiantes
b) Contacto poco frecuente: 23 estudiantes
c) Contacto frecuente: 25 estudiantes
d) Contacto muy frecuente: 18 estudiantes.
Esta distribución permitió analizar comparativamente cómo la frecuencia de convivencia
con personas con discapacidad se relaciona con las actitudes de competencia percibida,
manteniendo grupos diferenciados para el análisis estadístico mediante ANOVA.
Instrumentos
Para medir las actitudes de competencia se utilizó una escala estructurada que mantiene
una distribución aproximadamente continua, compatible con técnicas basadas en medias. La
medición de la actitud total se realizó mediante un instrumento estandarizado de 37 ítems, con
formato tipo Likert, con opciones de respuesta en un rango de cinco puntos, donde:
a) Totalmente en desacuerdo
b) En desacuerdo
Revista de Inclusión Educativa y Diversidad (RIED) 4 de 10
Revista de Inclusión Educativa y Diversidad (RIED), 2026, 4(1) https://ried.website/nuevo/index.php/ried/index
c) Ni de acuerdo, ni en desacuerdo
d) De acuerdo
e) Totalmente de acuerdo.
El análisis de confiabilidad mostró un alfa de Cronbach de 0.866, lo que indica una
consistencia interna alta y confirma la fiabilidad del instrumento para su uso en estudios
comparativos. Esta forma de medición ha sido común en estudios recientes sobre percepción
y discapacidad debido a su sensibilidad para captar matices en la valoración de capacidades,
incluso entre estudiantes sin experiencia directa (Lindsay & Edwards, 2019).
Procedimiento de análisis
Además de verificar la normalidad de los datos y la homogeneidad de varianzas mediante
la prueba de Levene, se consideró el tamaño de la muestra en cada grupo analizado. En este
caso, los grupos presentan tamaños muestrales equivalentes o muy similares, lo cual
contribuye a la estabilidad del análisis de varianza. La literatura metodológica señala que
cuando los tamaños de los grupos son homogéneos, el ANOVA se vuelve más robusto frente
a pequeñas desviaciones de los supuestos, particularmente en lo referente a la igualdad de
varianzas (Field, 2020).
La presencia de tamaños muestrales comparables reduce el riesgo de que la variabilidad
de un grupo influya desproporcionadamente en la estimación del error dentro del modelo, lo
que permite realizar comparaciones entre medias con mayor confiabilidad. En consecuencia,
al cumplirse tanto la homogeneidad de varianzas como la similitud en el tamaño de los grupos,
se considera metodológicamente adecuado mantener el uso del ANOVA para contrastar las
diferencias entre grupos.
El ANOVA de un factor se empleó porque permite observar si los niveles de contacto
previo están asociados con cambios sistemáticos en la actitud de competencia. Este
procedimiento es adecuado cuando se manejan grupos claramente definidos, y su capacidad
para evaluar diferencias globales ha sido ampliamente documentada en estudios sobre
formación universitaria y discapacidad (Beckwith & Matthews, 2020). Además, el ANOVA
ofrece una lectura integral sin necesidad de realizar múltiples pruebas independientes que
aumentarían el riesgo de error tipo I.
Además del contraste global de medias, se estimó el tamaño del efecto mediante eta
cuadrada (η²), con el propósito de identificar la proporción de variabilidad en la actitud de
competencia explicada por la frecuencia de contacto previo. Este indicador permite valorar la
relevancia práctica de las diferencias encontradas más allá de la significancia estadística.
Tras la comparación global, se recurrió al método de Tukey HSD para explorar en qué
pares de grupos se localizan los contrastes más relevantes. La elección de Tukey no responde
a preferencia mecánica, sino a su fortaleza para controlar el error familiar cuando existen varias
combinaciones posibles entre categorías de contacto. Este enfoque se ha vuelto habitual en
investigaciones que buscan determinar si los cambios actitudinales son graduales o si aparecen
saltos abruptos entre niveles de experiencia (Ainscow & Messiou, 2018).
Con este conjunto de procedimientos se buscó comprender no solo si existen diferencias,
sino también cómo se organizan, qué tan estables son dentro de cada grupo y qué tipo de
transición refleja la progresión del contacto social hacia actitudes más positivas o más críticas.
3. Resultados
La Tabla 1 muestra las medias y desviaciones estándar de la actitud de competencia según
la frecuencia de contacto entre los participantes. Se observa que el grupo con contacto casi
nulo presenta la media más baja (M = 2.49; DE = 0.62), lo que indica una menor actitud de
competencia en comparación con los demás grupos. En contraste, los participantes con
contacto muy frecuente reportan la media más alta (M = 3.44; DE = 0.36), seguido de quienes
reportan contacto frecuente (M = 3.24; DE = 0.38) y contacto poco frecuente (M = 3.31; DE
Revista de Inclusión Educativa y Diversidad (RIED) 5 de 10
Revista de Inclusión Educativa y Diversidad (RIED), 2026, 4(1) https://ried.website/nuevo/index.php/ried/index
= 0.41). En términos generales, se observa una tendencia según la cual mayores niveles de
contacto se asocian con puntuaciones más altas en la percepción de competencia. Asimismo,
las desviaciones estándar relativamente bajas en los grupos con mayor tamaño muestral (N =
18-25) sugieren una mayor consistencia en las respuestas, mientras que el grupo con contacto
casi nulo presenta mayor variabilidad, lo cual podría relacionarse también con su reducido
número de participantes (N = 3).
Tabla 1.
Media y desviación estándar de la actitud de competencia según la frecuencia de contacto
Frecuencia de con-
tacto
N
Media (M)
Casi Nulo
3
2.49
Frecuente
25
3.24
Poco frecuente
23
3.31
Muy frecuente
18
3.44
Nota: Elaboración propia
La tabla 2 muestra el análisis ANOVA con una diferencia significativa entre los grupos
(F = 5.100, p = 0.003), lo que confirma que la frecuencia de contacto previo con personas con
discapacidad tiene un impacto directo en las percepciones de competencia. Numéricamente, el
19% de la variabilidad total en la actitud de capacidad/competencia (η² = 0.19) se explica por
la frecuencia de contacto, una proporción considerable para estudios de actitudes en contextos
educativos. Esta diferencia evidencia que el contacto previo actúa como un factor diferenciador
en la manera en que los universitarios valoran las capacidades de las personas con
discapacidad.
Tabla 2
Contraste general entre grupos en la percepción de capacidad (ANOVA de una vía)
Suma de
cuadrados
gl
Media
cuadrática
F
Sig.
Entre grupos
2.428
3
.809
5.100
.003
Dentro de grupos
10.312
65
.159
Total
12.740
68
Nota: Elaboración propia
La tabla 3 muestra la prueba de Levene con valores significativos en todos los criterios
(p = 0.001, 0.020, 0.029 y 0.001), lo que indica que las varianzas entre los niveles de contacto
previo no son homogéneas. Este hallazgo refleja que los grupos difieren no solo en sus medias,
sino también en la homogeneidad de sus respuestas: los estudiantes con contacto más frecuente
tienden a mostrar menor dispersión, mientras que quienes casi no tienen contacto presentan
mayor variabilidad. La relevancia de estos resultados radica en que la heterogeneidad detectada
sugiere que la experiencia cercana influye no solo en la intensidad de las actitudes, sino
también en su estabilidad.
Revista de Inclusión Educativa y Diversidad (RIED) 6 de 10
Revista de Inclusión Educativa y Diversidad (RIED), 2026, 4(1) https://ried.website/nuevo/index.php/ried/index
Tabla 3
Variación interna de las actitudes según el nivel de contacto (Prueba de Levene)
Estadístico
de Levene
gl1
gl2
Sig.
Capacidad Total
Se basa en la media
6.259
3
65
.001
Se basa en la mediana
3.517
3
65
.020
Se basa en la mediana y con gl
ajustado
3.517
3
26.203
.029
Se basa en la media recortada
5.890
3
65
.001
Nota: Elaboración propia
En la Tabla 4 no se encuentran diferencias estadísticamente significativas entre los
grupos con mayor frecuencia de contacto, específicamente entre frecuente y muy frecuente (p
= 0.350), frecuente y poco frecuente (p = 0.932), y poco frecuente y muy frecuente (p =
0.699). Esto sugiere un posible efecto de saturación, donde el cambio ocurre al pasar de
contacto casi nulo a un contacto de cualquier nivel. Asimismo, aunque el contacto previo se
asocia con actitudes más positivas en comparación con la ausencia de contacto, el aumento en
la frecuencia de contacto entre estos niveles no genera diferencias adicionales estadísticamente
relevantes en la actitud de competencia. En conjunto, los resultados indican que la principal
brecha actitudinal se produce entre quienes prácticamente no han tenido contacto con personas
con discapacidad y quienes han tenido algún nivel de interacción, más que entre los distintos
grados de contacto una vez que este existe.
Tabla 4
Diferencias puntuales entre niveles de contacto en la actitud de competencia (Tukey HSD)
(I) Frecuencia de contacto
(J) Frecuencia de contacto
Diferencia de medias (I-J)
Desv. Error
Sig.
Intervalo de confianza al 5%
Límite inferior
Límite superior
Casi Nula
Frecuente
-.75135*
.24337
.015
-.8817
-.6210
Muy Frecuente
-.95646*
.24839
.002
-1.0895
-.8234
Poco Frecuente
-.82021*
.24450
.007
-.9512
-.6892
Frecuente
Casi Nula
.75135*
.24337
.015
.6210
.8817
Muy Frecuente
-.20511
.12313
.350
-.2711
-.1391
Poco Frecuente
-.06886
.11508
.932
-.1305
-.0072
Muy Frecuente
Casi Nula
.95646*
.24839
.002
.8234
1.0895
Frecuente
.20511
.12313
.350
.1391
.2711
Poco Frecuente
.13624
.12535
.699
.0691
.2034
Poco Frecuente
Casi Nula
.82021*
.24450
.007
.6892
.9512
Frecuente
.06886
.11508
.932
.0072
.1305
Muy Frecuente
-.13624
.12535
.699
-.2034
-.0691
Nota: Elaboración propia
4. Discusión
El objetivo del presente estudio fue examinar la influencia del contacto previo con
personas con discapacidad en las percepciones de competencia entre estudiantes universitarios,
considerando distintos niveles de frecuencia de convivencia. Los resultados obtenidos
confirman la hipótesis planteada y muestran que la frecuencia de contacto constituye un factor
significativo en el desarrollo de actitudes inclusivas. La evidencia empírica se observa en el
análisis ANOVA (Tabla 2), donde se identificó una diferencia estadísticamente significativa
entre los niveles de contacto (F = 5.100, p = 0.003), lo que indica que las actitudes hacia la
Revista de Inclusión Educativa y Diversidad (RIED) 7 de 10
Revista de Inclusión Educativa y Diversidad (RIED), 2026, 4(1) https://ried.website/nuevo/index.php/ried/index
capacidad de las personas con discapacidad varían según la frecuencia de interacción. Además,
el tamaño del efecto estimado (η² = 0.19) muestra que aproximadamente el 19% de la
variabilidad en la percepción de competencia se explica por el nivel de contacto previo, lo que
evidencia el valor explicativo de esta variable. Este patrón también se refleja en las medias de
los grupos (Tabla 1), donde el grupo con contacto casi nulo presenta la puntuación más baja
(M = 2.49) , mientras que las actitudes se vuelven progresivamente más positivas conforme
aumenta la frecuencia de interacción.
Al relacionar estos resultados con el análisis ANOVA de una vía, se observa que existen
diferencias estadísticamente significativas entre los grupos según su nivel de contacto previo
con personas con discapacidad (F = 5.100, p = 0.003). Este resultado indica que la frecuencia
de interacción influye de manera significativa en la percepción de competencia atribuida a las
personas con discapacidad. Además, el tamaño del efecto estimado (η² = 0.19) muestra que
aproximadamente el 19% de la variabilidad en las percepciones de competencia puede
explicarse por la frecuencia de contacto. Este porcentaje sugiere que la variable analizada tiene
un peso explicativo considerable en la interpretación que los estudiantes realizan sobre la
capacidad de las personas con discapacidad.
En investigaciones sobre actitudes sociales, donde intervienen diversos factores
individuales y culturales, no es habitual encontrar efectos tan claros atribuibles a una sola
variable. Por lo tanto, el hallazgo fortalece la importancia del contacto interpersonal como
factor de cambio actitudinal. Diversos estudios han demostrado que la relación directa y
sostenida con grupos tradicionalmente estigmatizados contribuye a minimizar prejuicios y a
desarrollar puntos de vista más positivos y realistas sobre sus capacidades (Allport, 1954;
Pettigrew & Tropp, 2006). Además, los hallazgos obtenidos señalan que las relaciones
personales y la experiencia inmediata con personas con discapacidad desempeñan un papel
formativo significativo que difícilmente puede ser sustituido por información abstracta o
conocimiento académico. En estudios actitudinales, donde intervienen diferentes variables
sociales, emocionales y culturales, es poco habitual encontrar porcentajes tan elevados de
variabilidad explicada.
La revisión de las medias entre categorías refuerza este razonamiento: cada incremento
en la frecuencia de contacto viene acompañado de un ascenso en la evaluación actitudinal. Lo
interesante es que esta progresión ocurre sin retrocesos, lo que le da una estructura casi lineal
al fenómeno y señala que el contacto no solo modifica percepciones, sino que lo hace de forma
gradual y coherente. Los análisis post hoc permiten observar con mayor claridad el punto de
inflexión: el mayor salto ocurre entre quienes prácticamente no han tenido interacción y
aquellos que han tenido algún tipo de acercamiento. No obstante, entre los niveles más altos
de contacto la diferencia se suaviza, lo que podría considerarse un punto de estabilización
donde la actitud termina de asentarse.
Este comportamiento coincide con teorías sobre el contacto intergrupal, que establecen
que incluso experiencias breves pueden reducir la incertidumbre y la ansiedad asociadas a la
interacción con grupos considerados "distantes". Los subconjuntos homogéneos confirman
esta estructura en tres niveles, lo cual permite visualizar con claridad cómo el aislamiento
genera percepciones frágiles, la interacción moderada aporta estabilidad y la convivencia
frecuente consolida valoraciones favorables y más homogéneas. En el ámbito de la
discapacidad, ello puede contribuir a mejorar las actitudes de estudiantes universitarios, ya que
la interacción directa facilita una comprensión más realista de las capacidades y promueve
percepciones más inclusivas (Roca-Hurtuna & Sanz-Ponce, 2023; Gámez-Calvo et al., 2025).
En este sentido, los subconjuntos homogéneos identificados en el presente estudio
permiten observar una estructura progresiva en la que el aislamiento se asocia con
percepciones más frágiles, mientras que la interacción moderada aporta mayor estabilidad y la
convivencia frecuente tiende a consolidar valoraciones más favorables y homogéneas. Desde
esta perspectiva, no solo se modifica el valor promedio de la actitud, sino también la
consistencia con la que esta se sostiene dentro de cada grupo. Investigaciones recientes
realizadas con estudiantes universitarios han señalado que las experiencias educativas que
incorporan contacto estructurado y formación relacionada con la discapacidad pueden generar
mejoras significativas en las actitudes hacia el colectivo (Gámez-Calvo et al., 2025).
Revista de Inclusión Educativa y Diversidad (RIED) 8 de 10
Revista de Inclusión Educativa y Diversidad (RIED), 2026, 4(1) https://ried.website/nuevo/index.php/ried/index
No obstante, estos hallazgos deben interpretarse con prudencia al vincularlos con la
evidencia empírica disponible. Algunas investigaciones han encontrado que la frecuencia de
contacto por misma no determina una actitud más positiva, ya que variables como el
conocimiento sobre la discapacidad o la calidad de la interacción pueden tener una influencia
mayor que la mera exposición. Por ejemplo, un estudio con más de mil estudiantes
universitarios mostró que el conocimiento sobre la discapacidad y la calidad del contacto
fueron predictores significativos de las actitudes, mientras que la frecuencia de contacto no
presentó un efecto estadísticamente significativo (Alnahdi et al., 2020).
De manera complementaria, investigaciones recientes en contextos universitarios
también han señalado que las actitudes hacia la discapacidad se ven influenciadas por factores
como la formación académica, la empatía y la experiencia cultural relacionada con la
discapacidad, lo que sugiere que el contacto social debe analizarse junto con otras variables
educativas y contextuales (Alradaydeh et al., 2024). Asimismo, los hallazgos identificados en
esta investigación parecen respaldar parcialmente los postulados de la teoría del contacto
intergrupal, pero también muestran que no es únicamente la frecuencia de contacto lo que
explica las mejoras en las actitudes, sino las circunstancias bajo las cuales se desarrolla la
interacción. Esto plantea la necesidad de que futuros estudios analicen con mayor detalle
factores como la calidad del contacto, el ámbito educativo y la naturaleza de las experiencias
vividas, con el fin de identificar los factores que contribuyen a desarrollar percepciones más
positivas hacia las personas con discapacidad. En conjunto, estos resultados presentan un
panorama en el que la información estadística no solo muestra diferencias de tipo cuantitativo,
sino que estas se manifiestan con explicaciones sociales profundamente documentadas en la
bibliografía. La interacción entre contacto y actitud aparece como firme, escalonada y
consistente, formando un patrón que difícilmente podría atribuirse a la casualidad.
En cuanto a las limitaciones del estudio, es importante señalar que la investigación se
desarrolló con un diseño transversal y una muestra de conveniencia, lo cual restringe la
posibilidad de establecer relaciones causales y limita la generalización de los resultados a otras
poblaciones universitarias. Asimismo, el tamaño reducido de los grupos particularmente el
de contacto casi nulo pudo influir en la estabilidad de las estimaciones estadísticas. Otra
limitación relevante es que la variable de contacto fue analizada principalmente en términos
de frecuencia, sin profundizar en aspectos cualitativos como la naturaleza, duración o calidad
de las interacciones, elementos que la literatura ha identificado como determinantes en la
formación de actitudes. A partir de estas limitaciones, futuras investigaciones podrían ampliar
el análisis incorporando muestras más diversas y representativas, así como diseños
longitudinales que permitan observar cómo evolucionan las actitudes a lo largo del tiempo.
También resultaría pertinente examinar variables mediadoras, como el tipo de relación
establecida con personas con discapacidad, las experiencias educativas inclusivas, la empatía
o el conocimiento previo sobre discapacidad. Este tipo de enfoques permitiría comprender con
mayor profundidad en qcondiciones el contacto interpersonal contribuye efectivamente a
mejorar las actitudes hacia la discapacidad.
5. Conclusión
Los resultados obtenidos en el presente estudio permiten afirmar que la frecuencia de
contacto con personas con discapacidad se asocia con diferencias en las percepciones de
competencia entre estudiantes universitarios. En particular, los análisis estadísticos mostraron
que los participantes que reportaron contacto casi nulo presentaron valoraciones
significativamente más bajas respecto a la capacidad de las personas con discapacidad,
mientras que quienes indicaron haber tenido algún nivel de interacción previa mostraron
evaluaciones más positivas y consistentes. Este patrón sugiere que la experiencia directa de
convivencia puede desempeñar un papel relevante en la construcción de percepciones más
favorables y estables. No obstante, los resultados también indican que el incremento en la
frecuencia de contacto no genera necesariamente diferencias adicionales una vez que existe
algún nivel de interacción, ya que las comparaciones entre los grupos con contacto poco
frecuente, frecuente y muy frecuente no mostraron diferencias estadísticamente significativas.
Este hallazgo sugiere que el principal cambio actitudinal ocurre al pasar de una ausencia de
contacto a cualquier forma de interacción, más que entre distintos grados de convivencia una
vez que este ya se ha establecido.
Revista de Inclusión Educativa y Diversidad (RIED) 9 de 10
Revista de Inclusión Educativa y Diversidad (RIED), 2026, 4(1) https://ried.website/nuevo/index.php/ried/index
Desde una perspectiva educativa, estos resultados respaldan la idea de que la interacción
directa puede contribuir a reducir percepciones estereotipadas y favorecer una comprensión
más realista de las capacidades de las personas con discapacidad. Sin embargo, conviene
subrayar que estos efectos no deben interpretarse como universales ni automáticos.
Investigaciones recientes han señalado que la relación entre el contacto y las actitudes depende
en gran medida de factores contextuales como la calidad del contacto, la cooperación entre los
participantes, la formación previa sobre la inclusión y el entorno educativo en el que se produce
la interacción. En este sentido, las características específicas de la muestra analizada
estudiantes universitarios jóvenes, provenientes en su mayoría del contexto regional y con
experiencias de contacto de diversa naturaleza pueden haber influido en la forma en que se
manifiestan las relaciones.
Por ello, aunque el contacto previo aparece como un elemento relevante en la explicación
de las actitudes hacia la discapacidad, no puede considerarse el único factor determinante. Las
actitudes hacia la inclusión suelen configurarse a partir de múltiples variables personales,
educativas y socioculturales que interactúan entre sí, lo que implica que los resultados deben
interpretarse dentro de los límites del contexto analizado. En síntesis, los resultados de este
estudio sugieren que el contacto previo con personas con discapacidad puede desempeñar un
papel importante en la configuración de las actitudes universitarias hacia su competencia y
participación social. No obstante, estos efectos deben interpretarse considerando el contexto
educativo y las características de las experiencias de interacción. Comprender cómo se
articulan estos factores representa un desafío relevante para la investigación futura y para el
diseño de estrategias educativas orientadas a promover entornos más inclusivos y socialmente
sensibles.
Los resultados obtenidos permiten concluir que la frecuencia de contacto con personas
con discapacidad es un factor fundamental en la configuración de actitudes universitarias. No
solo se observa un cambio en la valoración general, sino también en la estabilidad interna con
la que se sostiene dicha valoración. Cuando el contacto es escaso, las actitudes tienden a ser
variables, poco definidas y susceptibles a influencias externas; mientras que la convivencia
constante produce percepciones más sólidas, estructuradas y positivas. Este contraste es
especialmente evidente al revisar la magnitud de los efectos, las comparaciones entre grupos
y la organización final en subconjuntos homogéneos.
Desde una perspectiva educativa, esto implica que cualquier estrategia que busque
promover actitudes más inclusivas no puede limitarse a la difusión de contenidos teóricos, ya
que estos, por solos, no generan los cambios que la evidencia muestra. La interacción directa,
aun en niveles moderados, parece ser un catalizador que permite a los estudiantes comprender
la discapacidad desde una dimensión humana y cotidiana, lo cual disminuye la incertidumbre,
reduce barreras psicológicas y favorece posturas más empáticas. De igual manera, los
resultados sugieren que las instituciones de educación superior podrían fortalecer los procesos
de formación mediante espacios de convivencia guiada, prácticas colaborativas o actividades
que faciliten encuentros significativos. Estos esfuerzos no solo impactarían en la percepción
individual, sino que contribuirían a construir ambientes universitarios más sensibles,
informados y coherentes con los principios de inclusión social.
En síntesis, el estudio demuestra que la relación entre contacto y actitud no es accidental
ni superficial. El contacto opera como un elemento estructurador que influye tanto en la
dirección como en la estabilidad de las creencias. Su incorporación en programas educativos
puede representar una vía efectiva para favorecer entornos más equitativos y promover una
cultura universitaria donde la discapacidad sea entendida desde una mirada integral, respetuosa
y libre de estereotipos.
Referencias
Allport, G. W. (1954). The nature of prejudice. Addison-Wesley. 2015.188638.The-Nature-Of-Prejudice.pdf
Alnahdi, G. H., Elhadi, A., & Schwab, S. (2020). The positive impact of knowledge and quality of contact on university students’
attitudes towards people with intellectual disability in the Arab world. Research in Developmental Disabilities, 105, 103765.
https://doi.org/10.1016/j.ridd.2020.103765
Revista de Inclusión Educativa y Diversidad (RIED) 10 de 10
Revista de Inclusión Educativa y Diversidad (RIED), 2026, 4(1) https://ried.website/nuevo/index.php/ried/index
Ainscow, M., &Messiou, K. (2018). Engaging with the views of students to promote inclusion in education. Journal of Educational
Change, 19(1), 117. https://doi.org/10.1007/s10833-017-9312-1
Alradaydeh, M. F., Bdair, I. A., & Maribbay, G. M. L. (2024). Empathy and attitude of university students toward students with
disabilities in Jordan: A cross-sectional study. Journal of Health and Social Sciences, 9(2), 251262.
https://doi.org/10.19204/2024/MPTH6
Bausela, E. (2020). Actitudes hacia la discapacidad: estudio de algunas propiedades psicométricas en una muestra de universitarios
mexicanos. Revista Iberoamericana de Educación, 84(2). https://doi.org/10.35362/rie4962053
Beckwith, S., & Matthews, N. (2020). University students’ perceptions of disability: The role of contact and curriculum. Studies in
Higher Education, 45(12), 24032416. https://www.researchgate.net/publication/373996568_Perceptions_of_Disabil-
ity_among_University_Students
Field, A. (2020). Discovering statistics using IBM SPSS statistics (5th ed.). Sage.
Gámez-Calvo, L., Gozalo, M., Hernández-Mocholí, M. A., & Muñoz-Jiménez, J. (2025). Promoting attitudes towards disability in
university settings: A quasi-experimental study. European Journal of Investigation in Health, Psychology and Education,
15(7), 119.
https://doi.org/10.3390/ejihpe15070119
Haegele, J. A., & Zhu, X. (2021). Disability attitudes in higher education: A systematic review of quantitative studies. Disability &
Society, 36(7), 11041126. https://doi.org/10.1080/09687599.2020.1751073
Kunz, A., Luder, R., &Kassis, W. (2021). Beliefs and attitudes toward inclusion of student-teachers and their contact with people
with disabilities. Frontiers in Education, 6, 650236. https://doi.org/10.3389/feduc.2021.650236
Lindsay, S., & Edwards, A. (2019). A systematic review of disability awareness interventions for children and youth. Disability and
Rehabilitation, 41(8), 10471064. https://img8.custompublish.com/getfile.php/3968902.2298.sqqpamztkkjjpk/66_a%2Bsys-
tematic%2Breview%2Bof%2Bdisability.pdf?return=aktivung.custompublish.com
Núñez-Angulo, B., Cuesta-Gómez, J. L., & Santamaría-Conde, R. M. (2023). Valoración del alumnado universitario hacia las per-
sonas con discapacidad. Revista de Ciencias Sociales, 31(1). https://doi.org/10.31876/rcs.v31i1.43490
Pettigrew, T. F., & Tropp, L. R. (2006). A meta-analytic test of intergroup contact theory. Journal of Personality and Social Psy-
chology, 90(5), 751783. Pettigrew-Tropp.pdf
Rakap, S., Cig, O., & Parlak-Rakp, Y. (2021). Preservice teachers’ attitudes toward inclusion in early childhood classrooms: A
review of the literature. Early Childhood Education Journal. https://doi.org/10.1007/s10643-021-01187-0
Roca-Hurtuna, M., & Sanz-Ponce, R. (2023). The perception of university students towards people with disabilities and their labor
insertion. Education Sciences, 13(1), 79.
https://doi.org/10.3390/educsci13010079
Saadun, J., Abdullah, M. Z., & Besir, M. S. M. (2019). Perceptions of disability among university students. Information Management
and Business Review, 15(3 SI). https://doi.org/10.22610/imbr.v15i3(SI).3473
Selisko, T. J., Klopp, E., Eckert, C., & Perels, F. (2024). Attitudes toward inclusive education from a network perspective. Education
Sciences, 14(3), 319. https://doi.org/10.3390/educsci14030319
Schwab, S. (2017). The impact of contact on students’ attitudes towards peers with disabilities. Research in Developmental Disa-
bilities, 62, 160165. https://doi.org/10.1016/j.ridd.2017.01.015
Solís-García, P., & Arroyo-Resino, D. (2022). Teaching attitudes towards students with disabilities, basis for inclusive education:
A perspective of sex, age and previous experience. Espíral. Cuadernos del Profesorado, 15(30).
https://doi.org/10.25115/ecp.v15i30.4537
Vaz, S., Wilson, N., Falkmer, M., Sim, A., Scott, M., Cordier, R., & Falkmer, T. (2015). Factors associated with primary school
teachers' attitudes towards the inclusion of students with disabilities. PLoS ONE, 10(8), e0137002.
https://doi.org/10.1371/journal.pone.0137002